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El blog del Consejo Audiovisual de Andalucía
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El pueblo gitano, una preocupación constante del Consejo Audiovisual de Andalucía

Jue, 08/04/2021 - 12:18
El 8 de abril se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano, fecha que no pasa inadvertida para el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA). Como órgano independiente que trabaja por el cumplimiento de los derechos y libertades en el ámbito de los medios audiovisuales, entre sus objetivos está promover los valores de tolerancia, igualdad, solidaridad y respeto a la dignidad humana, además de fortalecer la identidad del pueblo andaluz y su diversidad cultural. El CAA tiene la misión de salvaguardar los derechos de los colectivos vulnerables, evitando la incitación de conductas violentas e insolidarias. Es por ello que el Consejo Audiovisual de Andalucía siempre se ha interesado por velar por el respeto de la comunidad gitana. Reunión del CAA con FAKALI para contar con su colaboración en el análisis de la imagen del pueblo gitano en los medios El Consejo Audiovisual de Andalucía no se ha olvidado de este colectivo en su Plan Estratégico para el periodo 2021-2023. Aprobado a finales del año 2020, incluye entre sus actuaciones la realización de un análisis de la evolución de la imagen del pueblo gitano en los medios, la celebración de jornadas de debate y la difusión desde el propio CAA de mensajes positivos que inspiren una nueva y más real percepción de esta cultura. Como muestra de ello, el Consejo Audiovisual de Andalucía ha constituido recientemente un nuevo grupo de trabajo liderado por la consejera Pilar Távora y que cuenta con el apoyo de representantes del colectivo gitano. Sin embargo, en la actualidad, aún queda mucho camino que recorrer para la comunidad gitana. Este año, el CAA ha emitido el ‘Informe sobre la difusión on-line de contenidos audiovisuales que albergan elementos compatibles con el discurso de odio, en el contexto de la pandemia de la COVID-19’, en el que se alerta sobre la gran capacidad de propagación de esta clase de mensajes en plataformas y redes sociales desde el inicio de la crisis del coronavirus.  En él se estudian contenidos tendentes a catalogar a la comunidad de etnia gitana como “irresponsable” en relación al cumplimiento de las medidas anticovid. El colectivo ya denunciaba a principios de la pandemia que estaba sufriendo discriminación y mensajes racistas que le acusaban de la propagación del virus. Además, se difundieron informaciones en las que se resaltaba la etnia de las personas que habían sido atendidas por coronavirus, lo que podía contribuir a provocar estigma y podía suponer un retroceso en el ejercicio de los derechos del pueblo gitano. En 2019, el CAA publicó su informe sobre el proyecto de decreto por el que se creaba el Consejo Andaluz Del Pueblo Gitano, regulando su composición y régimen de funcionamiento, de acuerdo al Plan Integral para la Inclusión de la Comunidad Gitana de Andalucía para el periodo 2017-2020. Se constituía como órgano de comunicación entre las entidades que componen el tejido asociativo gitano andaluz y las Administraciones Públicas competentes para el asesoramiento, intercambio de experiencias y buenas prácticas en las políticas desarrolladas a favor de la comunidad gitana por parte de la Junta de Andalucía. ‘Presencia y tratamiento informativo de la población y la cultura gitana en los informativos de las televisiones públicas de Andalucía’ fue el estudio presentado por el CAA en 2010. Para su elaboración se analizaron 5.121 informativos y 116.789 noticias (con una duración total de 1.985 horas) y que exponía en aquel momento las siguientes conclusiones:  Las noticias con menciones explícitas a la etnia gitana sumaban 108 y conformaban el 0,09% del total de la muestra analizada (con una duración de 1:52:27), un porcentaje bastante por debajo de su peso demográfico en nuestra comunidad autónoma –cercano al 5%, con casi 270 mil habitantes-. En cuanto a la distribución por secciones, sobresalía la relevancia de los temas sociales, que suponían el 41,4% del tiempo total, en comparación con las que trataban sobre los mismos temas sin que hubiera referencias de pertenencia a un colectivo (19,53%). La sección ‘arte y cultura’ ocupaba el 14,87%, un reparto de minutos similar al de noticias enmarcadas en esta misma categoría en las que no se mencionaban las palabras gitano y/o gitana (13%). Le seguían las informaciones sobre ‘educación y formación’, con el 11,59% (las noticias enmarcadas de esta sección sin referencias a ninguna etnia conformaban el 3,56%). Tras las noticias sobre ‘conflictos sociales’ con el 11,12% del total, le seguía la categoría ‘trabajo y mercado laboral’ con el 5,63% del tiempo. Destacaba, además, el protagonismo mediático de la mujer gitana, que acaparó el 57% del tiempo de palabra, dato que llamaba la atención si se contrastaba con el tiempo de voz dedicado al sexo femenino en informativos sin distinción de etnias, situado entonces en un 25,90%. En esta labor de apoyo a la cultura gitana, destaca la celebración del ‘Año de la Comunidad gitana en los medios audiovisuales de Andalucía’ en 2009, aunque ya en 2007 el Consejo Audiovisual de Andalucía creó el Comité Mixto CAA- Organizaciones gitanas para su promoción. Esta iniciativa surgió de la búsqueda de apoyo de las organizaciones gitanas en el CAA como mediador entre su comunidad y los medios audiovisuales, con el fin de fomentar una imagen del pueblo gitano más ajustada a la realidad y erradicar estereotipos, mejorando el conocimiento de las aportaciones de los gitanos a la cultura y sociedad andaluzas. Este Comité estuvo formado por miembros del CAA, de la RTVA, de FAKALI y de Unión Romaní). En 2008, celebró también la III Jornada conjunta entre el CAA y el Defensor del Pueblo: “La Comunidad Gitana y los Medios Audiovisuales en Andalucía”. Asimismo, cabe señalar que, en 2009, el jurado del Instituto de Cultura Gitana concedió al Consejo Audiovisual de Andalucía el Premio de Cultura Gitana 8 de Abril. Cartel oficial de la Fundación Secretariado Gitano para su campaña de sensibilización por el 8 de abril de 2021 Por otro lado, el Consejo Audiovisual de Andalucía ha colaborado con otras entidades para realizar decálogos de recomendaciones para el tratamiento de la comunidad gitana en los medios de comunicación, entre las que se incluye no hacer referencia al grupo étnico si no es un dato relevante para comprender los hechos, recurrir a la comunidad gitana como fuente de información o fomentar la difusión de noticias positivas sobre este colectivo.

Menores, ciberpornografía y trastornos afectivo-sexuales

Mar, 23/03/2021 - 13:21
Vivimos en una sociedad hipersexulizada, donde además internet ha facilitado el acceso, consumo o adicción a la pornografía desde edades muy tempranas, pero con una muy escasa educación sexual. El 90% de los niños entre 8 y 16 años ha visitado una web porno; el consumo en la red es frecuente desde los 10 años de edad y en Andalucía, más del 57% de los menores accedieron antes de los 16 años. El 77% de los adolescentes nunca ha hablado con sus padres sobre pornografía ni tampoco se ha informado sobre sexo a través de fuentes científicas de calidad. Se trata de una realidad preocupante, aún más si se tiene en cuenta que el  84% de las personas entre 16 y 24 años sufre algún tipo de disfunción sexual. Estos son algunos de los datos que el psicólogo Alejandro Villena Moya desgranó en el taller ‘Pantallas, likes y pornografía’, organizado por el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) y la Confederación Andaluza de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado por la Educación Pública (CODAPA), del que ofrecemos una síntesis y reflexión en esta entrada del blog. El CAA, que tiene entre sus funciones la protección de los colectivos más vulnerables como los menores, ha asumido como uno de sus objetivos prioritarios la lucha contra la ciberpornograía y la concienciación sobre sus efectos perjudiciales entre los más jóvenes. “Somos lo que vemos y lo que oímos”, explicaba el experto en sexualidad de la Asociación Dale una Vuelta, más cuando se es adolescente y aún no se posee cierta capacidad crítica para discernir qué prácticas pueden ser positivas o negativas en el sexo. Los jóvenes deben conocer todas sus dimensiones, que no sólo son físicas, sino también afectivas, cognitivas, culturales y éticas. Entender todos estos factores es necesario para alcanzar una sexualidad sana: lo emocional no se encuentra separado de lo biológico. Una sexualidad sana no puede tener como fin el placer por delante de las personas: hay que educar en materia de empatía sexual, fomentando el respeto, la comunicación, el consentimiento y la preocupación por el otro. El objetivo debe ser el sexo como una experiencia relacional. ¿Cómo puede verse afectada la sexualidad de los jóvenes en esta era tecnológica? Alejandro Villena destacó la propagación del fenómeno del sexting, que según afirmó realizan tres de cada 10 adolescentes. Esta práctica es mayor cuanto menor es la educación sexual y cuantas más parejas sexuales se tengan, y en muchos casos está relacionada con la depresión, la impulsividad y la búsqueda de emociones. Ellas son las que más contenido envían, mientras que ellos suelen recibirlo o publicarlo. El psicólogo también señaló que uno de cada 10 jóvenes ha presionado para enviar sin consentimiento contenidos y pidió a los padres transmitir a sus hijos cómo se pierde el control de esta información una vez la comparten, lo que no está exento de riesgos. Los jóvenes deben saber que si bien las redes sociales pueden tener un empleo recreativo o profesional (para entretenerse, comunicarse, trabajar, informarse, etc.), su uso también puede acarrear riesgos (cuando afecta a la autoestima o crea ansiedad y dependencia) y problemas (cuando se llega a sufrir adicción, aislamiento, despersonalización o depresión, cuando lleva practicar ciberbullying, extorsión y sextorsión e, incluso, a cometer un suicidio). ¿Qué ocurre con la pornografía? Por un lado, la mujer sale gravemente perjudicada por la pornografía convencional, que transmite un papel de dominancia del hombre y promueve una imagen de sumisión y objetificación del género femenino. “Se ha visto que cuanto mayor es el consumo de pornografía en los adolescentes, mayor probabilidad hay de incorporar estereotipos machistas, estereotipos de género, de creer que lo dominante es algo bueno, válido, y de incorporar estas prácticas agresivas”, dice Villena, para quien “hay más probabilidad de acabar teniendo una agresión sexual si consumes pornografía de forma repetida”. No hay que culpar sólo a la pornografía como causa de estos casos, aclara el experto, pero es un factor más, ya que banaliza y normaliza la violencia dentro del ámbito sexual, lo que reduce las probabilidades de denunciar una agresión de este tipo. Por otra parte, el consumo de pornografía repercute en la idea que tenemos sobre el sexo y en nuestra autoestima. El adolescente no tiene un modelo de sexualidad sana. Cuanto mayor es el consumo de contenido pornográfico, mayor es la comparación que hace sobre su cuerpo, genitales y capacidades físicas, lo que genera frustraciones y disfunciones ante unas expectativas sexuales irreales, pues se distorsiona la erótica y la imagen que tenemos de los seres humanos al creer que lo que vemos en la pornografía es verdad. Además, tiene un impacto a nivel cerebral: hiperactiva los sistemas de dopamina, afecta a la parte frontal del cerebro y altera las neuronas espejo -que permiten aprender por observación-, incorporando ciertos modelos incorrectos de sexualidad. Las personas se acostumbran a unas expectativas ficticias sobre lo que es el sexo a través de una pantalla y cuando se relacionan sexualmente con alguien de forma real, el cuerpo no se activa y necesita de ese superestímulo que es la pornografía que, además, perjudica los mecanismos de empatía. Otro de los problemas que puede provocar la pornografía en los jóvenes es así la adicción. Y hay señales de alerta que lo denotan en un adolescente: Si depende de la tecnología.Cambios de sueño.Si para mucho tiempo con el móvil en sitios privados.Otras adicciones.Cambio de rendimiento escolar.Cambios de ánimo y ansiedad.Lenguaje sexualizado.Aislamiento.Mentiras y comportamientos inexplicables.Conductas sexuales explícitas.Comportamientos machistas o denigrantes. Para conseguir la deseada buena educación sexual de los jóvenes, Alejandro Villena ofrece una serie de recomendaciones a los padres para hablar sobre esta materia con sus hijos: Antes de responder, preguntar qué saben, piensan o imaginan.Contestar siempre.Decir siempre la verdad.Dar respuestas breves.Adecuar la respuesta a la edad del niño.Incluir valores de la familia en la respuesta.Hablar de sentimientos: amor, amistad, etc.Mostrarse interesado en responder.Promover búsqueda de información, libros o láminas.Crear un clima de confianza padres-hijos.Dejar abierta la posibilidad de futuras conversaciones.Aprovechar la oportunidad que brinda la pregunta.

Brújula para internautas libres: Ciberacoso

Mié, 11/11/2020 - 13:23
El ciberacoso o ciberbullying podría definirse como el uso indebido de herramientas online, habitualmente por parte de jóvenes, con el fin de amenazar, molestar, insultar o perseguir a otra persona. Con el amplio universo online como telón de fondo, el ciberbullying se sirve de la instantaneidad y la rapidez de difusión para ser, sin ningún género de duda, una de las grandes problemáticas a las que debe enfrentarse la red. Aunque es un fenómeno difícil de cuantificar, según los datos ofrecidos por Unicef en 2019, casi un 7% de alumnos españoles reconocía haber sufrido acoso online en los dos meses previos al estudio. Son cifras importantes, que manifiestan la importancia y la necesidad de actuar con prontitud frente al ciberbullying. Enfrentar el problema no es solo cosa de los jóvenes, sino que debe ser una tarea transversal en la que también participen padres y educadores, siendo los centros formativos núcleo capital de la lucha contra el ciberacoso. Con todo y tomando como referencia el trabajo de organizaciones beligerantes y especialmente comprometidas a este respecto, como Pantallas Amigas o el portal web Ciberbullying, se desgranan a continuación algunos consejos o recomendaciones. Cuida tu privacidad. Puede que se trate de un consejo viciado, básico y repetido hasta la saciedad, pero es tan sencillo como crucial. Proteger al máximo nuestra intimidad puede ahorrarnos muchos problemas en la red, también relacionados con el ciberacoso.Ignora. Siempre que no se trate de un hecho continuado o especialmente perjudicial, ante el que habría que responder acudiendo a las autoridades o pidiendo ayuda, obviar comentarios de mal gusto también puede reportar beneficios. Los trolls cibernéticos, en ocasiones, solo buscan notoriedad, llamar la atención.Actúa con respeto. El buen comportamiento no solo puede ser exigido a ajenos, sino que también debe ser una exigencia para con nosotros mismos. Adecuarse al marco que proponen las netiquetas, normas de actuación en internet, es un buen camino para navegar por la red sin cohibir la libertad de nadie.Comunica tus problemas. Ante la sospecha o sensación de que tu integridad está siendo vulnerada, habla, exterioriza lo sucedido y pide ayuda. Ocultar un posible caso de ciberacoso no puede sino profundizar la herida y hacerla aún más grande.Sé tú mismo. La red ya forma parte de nuestra vida, de nuestra rutina, y, como tal, debe usarse en ese sentido. El anonimato no existe, por mucho que te molestes en construir un perfil falso, pero los problemas virtuales sí. Habla, responde y actúa como si estuvieras en la calle.Documenta el acoso. Ante la difusión o creación de cualquier tipo de contenido que atente contra tu intimidad o integridad, guarda las pruebas. Son capitales para esclarecer su origen y poder, así, dirimir consecuencias legales si fueran necesarias.Advierte al infractor o infractores. En ocasiones, pueden hacerse virales contenidos indebidos, que son compartidos, en menor o mayor medida, por redes sociales. Podría darse el caso de que esa difusión no se produzca malintencionadamente, por lo que, antes de tomar decisiones precipitadas, es aconsejable avisar de que se está haciendo una mala praxis. https://www.epdata.es/datos/cibercriminalidad-ciberbullying-datos-estadisticas/291 10 Consejos básicos contra el ciberbullying

Brújula para internautas libres: El filtro burbuja

Mar, 15/09/2020 - 10:22
El 87,4 % de la población andaluza utiliza internet para estar al día de la actualidad, según el Barómetro Audiovisual de Andalucía 2019, elaborado por el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA). Este dato pone de manifiesto la necesidad de aprender a navegar por la red de manera que recibamos una información completa, evitando las limitaciones de pluralidad y veracidad que impone el filtro burbuja. Se entiende por filtro burbuja al proceso mediante el cual un servidor web muestra al usuario resultados ajustados a sus intereses, tomando información previa como su ubicación, gustos o búsquedas realizadas. Si bien dicha práctica podría suponer notables beneficios para el internauta, también puede acarrear su aislamiento intelectual. El filtrado no hace sino reforzar las creencias del usuario a base de noticias o informaciones alineadas a su postura ideológica, lo cual le incapacita a la hora de contrastar diversas perspectivas o valorar realmente lo que ocurre a su alrededor. La discusión es amplia, entre quienes creen que esta práctica online es beneficiosa y quienes, por el contrario, la denuncian. Por ello, a fin de estructurar con claridad qué es el filtro burbuja, se desgranan a continuación ventajas e inconvenientes. Argumentos a favor A gusto del consumidor. El usuario disfruta de una experiencia ajustada a sus gustos, a lo que realmente le apasiona o interesa. Para quienes acceden de manera puntual a la red, puede ser enormemente beneficioso encontrarse directamente con aquello que le atrae.Simplificación. La navegación se hace mucho más intuitiva y accesible para el internauta, lo cual puede agradecerse a la hora de afrontar el inmenso universo online.Instantaneidad. El filtro burbuja tiene la capacidad de aligerar los plazos y procesos de búsqueda, sirviendo en bandeja de plata la información requerida, a la que se llega mucho más rápido y de forma sencilla.Individualización. Antaño, la información y el entretenimiento ofrecían parrillas limitadas y poco flexibles para el usuario. Sin embargo, internet abre la puerta a la construcción de un menú audiovisual absolutamente personalizado. Argumentos en contra Problemas de privacidad. Para generar el filtrado, la web recurre a nuestras búsquedas anteriores, a nuestra ubicación o, incluso, a nuestros likes en redes sociales. Es, por tanto, evidente que el desarrollo del filtro burbuja pone nuestra intimidad en entredicho.Distorsión de la realidad. Como se apuntó anteriormente, el compendio de informaciones que llegan al usuario debido al filtro burbuja suele estar profundamente sesgado, lo cual impide el debate y genera una realidad ficticia y alejada del mundo original.Herramienta de censura. Aunque parezca una obviedad, el hecho de recibir solo un tipo de informaciones impide que te lleguen otras. Por mucho que se alejen de tus gustos, si la red impide la transmisión de ciertos contenidos, los está censurando.Homogeneización social. Contradictoriamente, las redes sociales, creadas originalmente para conectar gente de muy diversa índole, recurre al filtro burbuja, atentando contra sus propios fundamentos. Nuestro comportamiento en ellas nos une a perfiles similares con facilidad, pero no así con quienes piensan distinto.Espacio para las noticias falsas. El ser humano goza de una peligrosa tendencia a necesitar que le den la razón. Poco hay más gratificante que leer en un artículo exactamente lo que piensas, más allá de la veracidad del mismo. Tomando tal contexto, la práctica del filtro burbuja es ideal para la proliferación de bulos. La peligrosidad del filtro burbuja se hace así patente. Teniendo en cuenta que internet es para muchos usuarios la base de su información, es notablemente perjudicial que ésta llegue sesgada y notablemente filtrada en base a criterios unipersonales. Por tanto, se ofrecen a continuación varias recomendaciones para erradicar o disminuir los riesgos del filtro burbuja. Apuesta por la diversidad. El usuario es tan responsable del filtro burbuja como la web. Aceptamos sus aspectos negativos porque deseamos los positivos. Es necesario, consecuentemente, hacer autocrítica y construir, para nosotros mismos, un espacio online mucho más sano y enriquecedor, diversificando nuestras búsquedas. Es tan fácil como dar de vez en cuando likes a noticias opuestas a tu ideología para ampliar el abanico de informaciones que puedas recibir. Alterna buscadores. Existe cierta tendencia a utilizar un único motor de búsqueda, por diversos motivos. Bien sea porque nos parece estéticamente mejor o porque sea más intuitivo, no solemos abandonarlo. Es aconsejable, en este punto, despojarnos de esa mentalidad e ir cambiando entre los distintos buscadores existentes. Instala extensiones. Uses el buscador que uses, tienes la posibilidad de potenciarlo y hacerlo más seguro con la aplicación de ciertas extensiones como AdBlock, que trabajan contra la acción del filtrado. Es tan sencillo como instalarlas. Recurre a verificadores de noticias. Haz que tu información sea lo más amplia posible y no te quedes satisfecho con lo primero que te llegue. Ante la duda, puedes consultar en webs dedicadas a desmentir noticias falsas como: Efe Verifica, Maldita.es, Newtral o Salud sin Bulos, entre otros.

Brújula para internautas libres: Sexting

Lun, 03/08/2020 - 11:28
La confianza es la base de cualquier relación interpersonal saludable, pero en ocasiones se rompe ese vínculo y  eso puede conllevar una serie de problemas, como la difusión no consentida en internet de archivos de contenido íntimo. El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) continúa en este blog con sus consejos que buscan servir de ‘Brújula para internautas libres’ y presenta un decálogo para evitar ser víctimas de ciberacoso, tras la práctica del sexting. El sexting se define como la emisión o recepción de contenido textual o audiovisual de carácter sexual o erótico a través de las nuevas tecnologías, especialmente en redes sociales. Aunque suele contar con el beneplácito de la persona implicada, que es quien genera el contenido, lidia con un enorme riesgo, que podría derivar en ciberacoso sexual, cuya práctica consiste en chantajear a la víctima con la difusión de dichos contenidos. En ocasiones el ciberacoso sexual puede ser consecuencia de un engaño pederasta, práctica conocida como grooming. Esta es la estrategia usada por adultos para engañar a través de las redes sociales a un menor de edad, ganándose su confianza para después poder abusar sexualmente de este. Por desgracia, los problemas relacionados con el sexting son cada vez más habituales, y pese al trabajo educativo que ya se está haciendo sobre él, nunca es demasiada la información que se emite para su prevención. A continuación, se desgranan varias recomendaciones a la hora de afrontar o evitar los riesgos propios de esta práctica. Cultiva tu autoestima. Aunque parezca baladí, este tipo de prácticas online son más comunes en personas con poca seguridad en sí mismos. Trabajar en este sentido, más allá de reportar incontables beneficios en nuestro día a día, puede ser crucial para evitar problemas de esta clase.Defiende tu privacidad. El derecho a la intimidad debe ser conocido y salvaguardado desde cualquier instancia, más aún cuando sus límites chocan con los amplios tentáculos de la Red, que lo pone en entredicho. El concepto de privacidad ha evolucionado con internet y es imperativo dilucidar hasta qué punto la ponemos en riesgo con lo que publicamos o compartimos.Conoce las reglas del juego. La huella que dejamos en la Red es perenne y posee una dimensión casi incalculable. Es difícil saber qué información dejamos al descubierto para delincuentes digitales, aunque no la compartamos. Por ello, es preciso que cuidemos al detalle los archivos y documentos que tenemos en nuestros ordenadores o smartphones, a fin de limitar los riesgos.No fíes tu intimidad a nadie. Por mucho que conozcamos a alguien, por mucho que creamos que jamás nos traicionaría o que no nos pondría en peligro, tenemos que caminar con pies de plomo. Las relaciones cambian. Una pareja o un amigo pueden dejar de serlo en un futuro y si antes de ello le hemos confiado imágenes o cualquier otro contenido íntimo, podríamos estar en riesgo. Sea quien sea la otra persona, la práctica del sexting te hace depender de ella.Ni compartas ni recibas. Podríamos encontrarnos, también, con la situación contraria y ser nosotros quienes recibamos este tipo de contenido, bien sea de forma directa o a través de una tercera persona. En el segundo caso, no solo debes abstenerte de compartir el contenido, sino también bloquear al remitente e, incluso, si fuera el caso, denunciarle. La difusión de imágenes u otros documentos eróticos puede acarrear en delito.Evita el ciberbullying. No solo para ti, sino para los demás. En la Red, todo avanza a gran velocidad. Una imagen puede hacerse viral en cuestión de minutos, es incontrolable, y son incontables los casos de personas que, de una forma u otra, han sufrido acoso por la propagación de imágenes íntimas. Evita ese tipo de situaciones no difundiendo.Pide ayuda. Ante un problema de este tipo, comunícalo. A tus familiares, a tus seres más cercanos. Es preferible afrontarlo en compañía, para poder actuar de la manera más eficaz posible y erradicar el problema. Para ello, por supuesto, también es aconsejable, para cualquier núcleo familiar, el fomento de un clima de confianza amplio y flexible, que permite a los menores sentirse cómodos a la hora de informar.No dudes en denunciar. Si sospechas de cualquier tipo de difusión o proliferación de tus contenidos íntimos, sea de una manera u otra, denuncia. Es aconsejable prevenir en situaciones de incertidumbre. Si sientes que tu intimidad está siendo violada, ponlo a disposición de las autoridades.Recibe apoyo psicológico. En el caso de sufrir este tipo de acciones en primera persona, acude al psicólogo. Será beneficioso a la hora de afrontar un evento traumático, como podría ser uno de este tipo.Vigilancia ante el grooming. Cuando se trata de un menor, el papel de prevención también está en los padres. Debe valorarse la madurez del adolescente a la hora de manejarse con independencia en la Red y vigilar en qué centra su tiempo cuando navega. Los engaños pederastas son cada vez más frecuentes y peligrosos. Recuerda que ante la duda, todo el año está disponible la línea telefónica de ayuda en ciberseguridad, 017, y además, puedes encontrar más información útil sobre el sexting y el ciberacoso en los siguientes enlaces: http://www.sextingseguro.com/consejos-sextear-nudes-con-menos-riesgos/ https://www.is4k.es/necesitas-saber/sexting Haz clic para acceder a diptico_5_6.pdf Haz clic para acceder a diptico_5_6.pdf Haz clic para acceder a diptico_5_6.pdf

Brújula para internautas libres: Noticias falsas

Mar, 30/06/2020 - 10:42
Uno de los peligros más frecuentes en internet es la recepción de noticias falsas o fake news, que suelen difundirse con rapidez por las redes sociales, lo cual supone un riesgo notable para aquellos que utilizan esta vía para informarse.  En concreto, el uso de redes sociales para buscar información es la opción elegida por casi el 64% de la población andaluza, según el Barómetro Audiovisual de Andalucía 2019. En el Día Mundial de las Redes Sociales, el Consejo Audiovisual de Andalucía continúa con su fomento de la alfabetización mediática a través de sencillos consejos para usuarios digitales precavidos; en esta ocasión, centramos nuestra atención en la detección de noticias falsas y sirve esta publicación como anticipo de las recomendaciones que prepara este organismo dirigidas especialmente a padres y educadores con menores bajo su responsabilidad. Para evitar la desinformación es recomendable poner en cuestión el contenido que recibimos antes de confiar en su veracidad. Para no caer en una manipulación ni propagar una mentira hay que pensar antes de confiar y reenviar a nuestros contactos. Hay que asumir una actitud crítica ante todo lo que recibimos y hacernos las siguientes preguntas: ¿Por qué canal nos ha llegado? Duda de aquellos textos, audios o vídeos recibidos a través de las redes sociales sin firma o cuyo origen procede de perfiles sospechosos o webs/blogs de dudosa reputación. ¿Puedes identificar la fuente? El anonimato suele encubrir los contenidos fraudulentos. Los resultados de las búsquedas que hagamos en internet podrán ayudarnos a verificar la credibilidad de la información. ¿Se ha publicado en otros medios? Para que no caer en una mentira es esencial contrastar la información. Sospecha de los contenidos que no hayan tenido cobertura en los medios de comunicación o su difusión haya sido escasa y coincida con fuentes del mismo sesgo ideológico. ¿Tiene fecha? Si no tiene o es indefinida puede ser otro indicio de noticia falsa.Los bulos pueden durar años, así que comprueba en el buscador la fecha de la noticia, si se ha publicado anteriormente o, si incluso, ya ha sido desmentida por las autoridades. ¿La noticia es verosímil? Si a simple vista la información te parece poco realista, catastrofista o demasiado buena para ser verdad, sospecha de su credibilidad, porque es posible que estén intentando engañarte. ¿El titular es sensacionalista? Las noticias falsas suelen presentar titulares llamativos para atraer nuestra atención y despertar la curiosidad o el morbo del receptor. Se recurre habitualmente a los ciberanzuelos o clickbaits, es decir, el uso de ganchos sensacionalistas que buscan el clic fácil del usuario. ¿La imagen parece real o actual? Aportar una imagen no es garantía de veracidad informativa, ya que hay herramientas disponibles para manipular una foto o vídeo, como ocurre con los deepfakes. También se puede recurrir a imágenes reales tomadas en el pasado, pero que sacadas de contexto pueden adquirir un significado erróneo.Hacer una búsqueda inversa de las imágenes en tu buscador habitual te ayudará a verificar la fecha en la que se subió y otros datos para comprobar su fiabilidad. Asimismo, es recomendable rastrear el origen de la fuente, ¿quién me ha enviado el vídeo?, ¿cuándo y dónde se publicó por primera vez? ¿Presenta una actitud maniquea y negativa hacia un hecho, persona o colectivo? No existen los grises en las fake news, sino las dualidades simples, que demonizan al adversario y apelan a nuestra indignación para convencernos a posicionarnos hacia uno u otro bando. ¿Solicita que lo reenvíes o que tomes partido activamente de algún modo? Si es así, es muy probable que sea un bulo, es decir, una información falsa que pretende condicionar nuestra opinión, instarnos a actuar o poner en riesgo nuestra seguridad. Si continúas teniendo dudas o simplemente no tienes tiempo para plantearte todas estas cuestiones, puedes consultar en distintas webs de iniciativas dedicadas a desmentir noticias falsas como: Maldita.es, Newtral o Salud sin Bulos, entre otros. Si necesitas más información sobre las noticias falsas y cómo detectarlas o requieres de material educativo al respecto te recomendamos los siguientes enlaces: Ponle freno a los fraudes y bulos con buenas prácticas (OSI) Internet Segura For Kids, recursos de alfabetización mediática (INCIBE) Infopirina, el remedio natural contra la desinformación (AUPEX)

Brújula para internautas libres: Phishing

Lun, 08/06/2020 - 10:53
En el Día Mundial contra la Falsificación y la Piratería el Consejo Audiovisual de Andalucía mantiene su apuesta por la alfabetización mediática mediante consejos para navegar en la red con total seguridad, sobre todo ante estafas digitales tan frecuentes como el phishing. Esta técnica consiste en la recopilación de información, en ocasiones confidencial, a partir de la usurpación de otras identidades (empresas, personas, organizaciones, etc.). Es habitual que lleguen a nuestros correos o encontremos en nuestros smartphones anuncios o mensajes falsos de compañías telefónicas u otros servicios de confianza que, bajo una presencia aparentemente real, esconden estafas o engaños de muy diversa índole.  A través de estas estrategias buscan que el usuario lleve a cabo algunas acciones que le hacen vulnerable dentro de la Red, bien sea rellenando campos de información personal o, simplemente, haciendo un clic. Para combatir estas prácticas, podemos seguir las siguientes recomendaciones, que toman como base el Decálogo Antiphishing elaborado por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE): Mantente a salvo. Sobra decir que un buen programa antivirus ayuda ante este tipo de prácticas. Tener instalado y actualizado uno de calidad podría ser clave para no sufrir estos abusos. Actualízate. No solo es recomendable actualizar el programa antivirus, sino también el resto de nuestras aplicaciones y sistemas, en especial los que trabajan o están relacionados con la web. La obsolescencia de nuestro software puede abrir pasos a contenidos maliciosos. Desconfía. Muchos de estos ataques se estructuran en estrategias de ingeniería social, aprovechándose del instinto natural de las personas para ayudar o colaborar con buenas causas. Si te insisten, halagan en demasía o percibes cierto tono amenazante, no confíes. Ante la duda, confirma. Cuando recibas información por internet, aunque sean mensajes de alguna entidad o servicio de confianza, ratifica que, efectivamente, proceden de esa fuente. Es conveniente contactar, por otros medios, con el remitente para verificar esa información. Cuida tus clics. Evita acceder a enlaces que soliciten tus datos sin antes comprobar la seguridad del mismo. Aléjate de las URL acortadas. Con frecuencia, los enlaces acortados presentan tal forma para ocultar su carácter fraudulento. Es conveniente acceder a enlaces completos, en los que podamos verificar de dónde procede. Accede a webs seguras (HTTPS). Al proporcionar información privada en la Red debes comprobar que tus datos se envían en una web bajo el protocolo de comunicación seguro HTTPS, que cifra la información, evitando que sea interceptada por una tercera persona. Fíjate en la URL de la web y no accedas a aquellas direcciones bajo el protocolo HTTP. Limita tus logins. Antes de registrarte en cualquier tipo de página o servicio online, revisa y verifica que el contenido al que accedes es seguro y de confianza. Los registros, por poca información que se nos pida, son desaconsejables en sitios web de dudoso prestigio. No te apresures. A nadie le gusta leer la política de privacidad o los avisos legales que nos hacen la mayoría de webs antes de completar un registro. Sin embargo, es recomendable tomarse un tiempo y leer los términos en los que se efectúa nuestro acceso antes de completar el login. Atención a las descargas. Debemos evitar, bajo cualquier circunstancia, la acción de habilitar contenido, si así nos lo pide un fichero descargado, a no ser que conozcamos fehacientemente de dónde procede. Prevención. Cualquier tipo de síntoma similar a los anteriormente citados es motivo suficiente como para ignorar un mensaje o colgar una llamada. Desconfía. Prevención. Cualquier tipo de síntoma similar a los anteriormente citados es motivo suficiente como para ignorar un mensaje o colgar una llamada. Desconfía. La Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) ha trabajado en este tema, elaborando interesantes contenidos de difusión que explican en profundidad qué es el phishing, cómo actúa y cuándo lo hace, lo cual nos ayudará a reconocer estafas futuras. La OSI destaca que una de las estrategias más recientes es la que tiene que ver con los pagos a terceros, típicos en compañías telefónicas. Suelen percibirse a posteriori, cuando el recibo de la factura se incrementa sin motivo aparente, ya que, en este caso, ni tan siquiera debes introducir tus datos en ningún servidor. Basta con un clic en tu teléfono móvil para quedar suscrito automáticamente a ciertos contenidos online por los que se te cobra regularmente. En los últimos años la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha recibido numerosas quejas relacionadas con los cobros a terceros, de ahí que ofrezca unos útiles consejos para no ser víctimas de esta clase de fraudes. Recuerda que ante la duda, todo el año está disponible la línea telefónica de ayuda en ciberseguridad, 017, y además, puedes acceder a cursos online de formación en identificación de amenazas en el entorno digital como el que ofrece Andalucía es digital de Seguridad Informática, cuya inscripción está actualmente abierta.

Brújula para internautas libres

Vie, 15/05/2020 - 11:58
En los últimos años el uso de internet se ha convertido en un elemento fundamental en nuestra vida diaria, ya sea como herramienta de trabajo, aprendizaje, socialización o entretenimiento. En el ámbito de la información cada vez va tomando más fuerza su rol como canal de transmisión de los medios de comunicación, por eso no es de extrañar que la mitad de los andaluces (un 54,7%) consultaran los diarios digitales para obtener información durante el pasado año. Este dato se extrae del Barómetro Audiovisual de Andalucía 2019, un estudio elaborado por el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA), el cual constata que un 38,2% de la población andaluza dice informarse a través de las redes sociales. Son muchas las ventajas que ofrece internet (inmediatez de la comunicación, ampliación de redes profesionales o sociales, facilidad de acceso a documentos…), pero el acceso a la Red también tiene sus riesgos (noticias falsas, usurpación de identidad, ciberacoso…), y la mayoría de la ciudadanía es consciente de ello. Según el Barómetro 2019 la mayor inquietud que genera el acceso a internet es la vulneración de la privacidad de datos, en concreto, un 44,8% de las personas encuestadas. Otras preocupaciones relacionadas con la Red son: los timos y fraudes (37%), el robo de datos personales y bancarios (30,5%) y, en menor medida, la suplantación de personalidad (12,1%) o los ataques y daños al sistema y equipos (8,6%). Sin embargo, estos temores no deben motivar nuestra absoluta desconexión del mundo digital, sino impulsarnos a ser internautas precavidos, pudiendo disfrutar plenamente de la experiencia de navegar por la Red con todas las garantías de protección de nuestros derechos fundamentales. Pero, ¿cómo podemos convertirnos en usuarios libres de injerencias propagandistas o comerciales? ¿Cómo podemos evitar ser víctimas de ciberataques? Con motivo del Día Mundial de Internet el CAA, consciente de la importancia de la alfabetización mediática en la sociedad actual, presenta algunas claves para acceder a la Red como internautas libres: 1. Cuaderno de bitácora: Para navegar con pleno conocimiento del entorno digital que nos rodea conviene apuntar algunos de los peligros más frecuentes en internet, los cuales serán desarrollados con mayor profundidad en futuras entradas del Blog del Consejo Audiovisual de Andalucía. Phishing. Es un tipo de estafa informática en la que se recopila información confidencial, mediante la usurpación de otras identidades (personas, empresas, organizaciones, etc.) con el fin de que el usuario facilite al estafador los datos que busca. El método más común es a través de una supuesta comunicación oficial electrónica, ya sea email o por mensajería instantánea, y se solicita al receptor seguir un enlace, descargar un archivo adjunto o que envíe información sensible (contraseñas, datos bancarios…) Noticias falsas o fake news. Son contenidos con forma periodística, pero lejanos a la información veraz, que suelen ser difundidos de forma viral por la Red, convirtiéndose en bulos. Pueden contener fotografías o vídeos manipulados y para ello se puede recurrir a la técnica del deepfake, que consiste en la creación a partir de algoritmos de vídeos falsos aparentemente reales. La inteligencia artificial es capaz de sustituir el rostro de una persona por otro y modificar sus palabras.Filtro burbuja o burbuja de filtros. Es el proceso mediante el cual un servidor web muestra al usuario resultados ajustados a sus intereses, tomando información previa como su ubicación, gustos o búsquedas realizadas. Aunque puede resultar una herramienta útil de selección personalizada también conlleva riesgos porque puede provocar el aislamiento intelectual del usuario. El internauta recibe noticias que reafirman sus creencias y, por tanto, obtiene una perspectiva incompleta de la realidad al no contrastar con contenidos de diferente ideología.Sexting y ciberacoso sexual. Se define como la emisión o recepción de contenido textual o audiovisual de carácter sexual o erótico a través de las nuevas tecnologías, especialmente en redes sociales. Suele ser producida por la persona implicada y, por tanto, contar con su autorización, pero esta práctica implica riesgos, ya que puede derivarse en ciberacoso sexual. Esta es una forma de extorsión cometida a través de la Red, que consiste en chantajear a la víctima con difundir contenidos sexuales o eróticos de sí mismo. En ocasiones, el ciberacoso sexual puede ser consecuencia de un engaño pederasta o grooming. Esta es la estrategia usada por adultos para engañar a través de las redes sociales a un menor de edad, ganándose su confianza para después poder abusar sexualmente de este. 2. Catalejo: Para prevenir los riesgos conviene tener una actitud prudente para no dejarse llevar por los impulsos, respetuosa con los datos e imágenes que difundimos y receptiva al aprendizaje en el mundo digital, que está en constante evolución. ¿Dónde podemos formarnos? Os ofrecemos un par de ejemplos: El Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado ofrece multitud de cursos online gratuitos para mejorar las habilidades digitales y las competencias profesionales. Aunque están enfocados fundamentalmente a los docentes, están abiertos al público general, ya que las disciplinas abordadas pueden ser de utilidad en otros ámbitos, como las iniciativas, actualmente disponibles, “Menores y seguridad en la Red” o “Valores democráticos y convivencia en la Red”, entre otros. Educar para Proteger es una iniciativa de la Junta de Andalucía que pone a nuestra disposición unas guías dirigidas a madres, padres y educadores con consejos sobre el manejo y los peligros de las herramientas tecnológicas más comunes que emplean los menores, tanto niños y niñas como adolescentes. 3. Mapa: Es normal perderse en las extensas aguas de la Red, pero existen instituciones de la administración pública que pueden guiarnos para conectarnos de forma segura. Instituto Nacional de Ciberseguridad, más conocido como INCIBE, es una sociedad dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital cuya actividad se basa en “el desarrollo de la ciberseguridad y de la confianza digital de ciudadanos, red académica y de investigación, profesionales, empresas y especialmente para sectores estratégicos”. Dentro de las labores que realiza INCIBE podemos destacar su labor de servicio público a través de la Oficina de Seguridad del Internauta, que proporciona “la información y el soporte necesarios para evitar y resolver los problemas de seguridad que pueden existir al navegar por Internet”. Su objetivo es “reforzar la confianza en el ámbito digital a través de la formación en materia de ciberseguridad”. Andalucía es digital es “la iniciativa de referencia en la Junta de Andalucía destinada a la promoción del desarrollo de la Sociedad y la Economía Digital en Andalucía. Además, es el punto de encuentro de las iniciativas y proyectos que se impulsan desde la Dirección General de Economía Digital e Innovación (DGEDI)”. En su web “puedes encontrar un acceso ordenado a la cartera de servicios y proyectos que ofrecen para la ciudadanía, emprendedores, empresas y administraciones locales andaluzas”. 4. Bote salvavidas: Ante la duda, llama al 017, una línea telefónica confidencial y gratuita de ayuda en ciberseguridad, disponible los 365 días del año. Y si crees que eres testigo o víctima de un delito informático puedes denunciarlo al Grupo de Delitos Telemáticos, que es una unidad de la Guardia Civil, creada para investigar todos aquellos delitos cometidos a través de internet.

Luís García Montero y la dignidad del periodismo como salvación de la democracia en la era digital

Mié, 27/02/2019 - 13:37
Responsabilidad y dignidad son dos cualidades esenciales para el ejercicio del periodismo y más en estos tiempos que nos ha tocado vivir, caracterizados por la crisis económica, la revolución digital y la velocidad. Estas son las premisas en las que basó su conferencia el director del Instituto Cervantes, Luís García Montero, durante su intervención en el foro de debate del Consejo Diálogos en el CAA. “La dignidad de la prensa es inseparable de la dignidad democrática. Es fundamental tener conciencia de qué tarea se asume al contar las cosas, desde la poesía o desde la información periodística. No hay periodismo decente sin periodistas decentes y es fundamental reivindicar la dignidad del oficio”. García Montero, poeta y escritor comprometido, defendió esta actitud, el compromiso cívico, en su intervención que tituló El oficio de contar las cosas. Un oficio, el de periodista, que de unos pocos años a esta parte se ha visto sacudido por la irrupción de internet -primero- y de las redes sociales -después-. Estas innovaciones han trastocado nuestro comportamiento para, entre otras cosas, acelerar nuestras vidas. La digitalización y las redes sociales, explicó García Montero, nos han traído la velocidad. “Vivimos en el instante”, la información es de usar y tirar, y esta circunstancia propicia que lo que alguien dice en estos foros quede atrás tan rápido que dificulta que se responsabilice de sus palabras. Estas y otras reflexiones sumamente interesantes, puedes escucharlas en este audio donde recogemos íntegramente la conferencia y el postserior debate que tuvo lugar con los asistentes a esta nueva entrega de Diálogos en el CAA. https://blogcaa.files.wordpress.com/2019/02/editado.mp3

Los límites del humor, o cuando el Código Penal dirime hasta dónde se puede hacer un chiste

Jue, 13/09/2018 - 14:32
La libertad de expresión es uno de los pilares fundamentales de las democracias, y dentro de ella cabe la sátira. En toda sátira, en todo chiste, siempre habrá alguien que se sentirá ofendido o que saldrá mal parado. En nuestro marco jurídico, concretamente, en la Constitución, está amparado como -no puede ser de otra forma- el derecho a la libertad de expresión, y también el derecho a la libertad religiosa. Sin embargo, en nuestro Código Penal se recoge el delito de ofensa a los sentimientos religiosos, y más recientemente, se ha incluído el delito de odio con una redacción algo inconcreta que está dando lugar al procesamiento de personajes públicos -actores, cantantes o humoristas- y anónimos -tuiteros- que publicaron un chiste de mejor o peor gusto, pero que condujo a la indignación de un colectivo determinado que acabó acudiendo a un juzgado. Este contexto en el que nos encontramos en España desde que hace tres años entrara en vigor la conocida como Ley Mordaza ha inspirado la propuesta para la última edición de nuestro foro de debate Diálogos en el CAA que celebramos ayer, centrado en los límites del humor en los medios. Para ello, invitamos al magistrado Joaquim Bosch y a dos de los editores de la Revista Mongolia, Edu Galán y Darío Adanti, que expusieron las contradicciones que evidencia este marco legal en el que actualmente nos encontramos, y la tensión entre los bienes jurídicos a proteger en nuestro sistema legal: el derecho a la libertad de expresión, el derecho a la libertad religiosa y “el derecho a que no me ofendan”, como lo definió el magistrado. Esta tesitura está ya provocando un cambio sociológico, alarmó Bosch, consistente en que se está fomentando y extendiendo el derecho a sentirse ofendido. Por eso, entre otras muchas cuestiones, reclamó que se derogue el delito de ofensa a los sentimientos religiosos, más propio de estados autoritarios que de democracias avanzadas. Os dejamos el audio íntegro de esta conferencia y del posterior debate que mantuvieron los ponentes con el público que acudió a este Diálogos en el CAA, donde la presidenta del Consejo, Emelina Fernández Soriano recordó en su presentación que el sentido del humor está ligado, entre otras cosas, a la inteligencia y a la creatividad. “Y no sé si vamos por buen camino cuando la libertad creativa y el sentido del humor se cercena desde el ámbito penal”. Puedes escuchar la conferencia y el debate aquí: https://blogcaa.files.wordpress.com/2018/09/lc3admites-humor21.mp3  

Día Internacional de la Radio: mantener la audacia para asegurar nuevos oyentes

Mar, 13/02/2018 - 18:13
Más de 23 millones de personas escuchan diariamente la radio en España, según los datos del Estudio General de Medios, que sitúa en el 59,3% su capacidad de penetración social. En concreto, 23.605.000 personas sintonizan a diario alguna emisora de radio para informarse o para entretenerse, o para ambas cosas a la vez. Mientras ponen la radio, se preparan el desayuno, se dirigen a su lugar de trabajo, hacen deporte o realizan cualquier otra tarea compatible con la escucha. Hoy, Día Internacional de la Radio, se suele decir que es el medio que mejor se ha adaptado a las nuevas tecnologías, a la irrupción de internet y de las redes sociales. Y es cierto que ha sido el medio pionero en la incorporación de las redes sociales como canal de comunicación con los oyentes, mucho antes incluso de que supiéramos bien qué era Twitter o Facebook. En realidad, la radio siempre ha sido interactiva, desde el día de su nacimiento. Con las llamadas de los oyentes para dedicar canciones, con su participación en antena en concursos musicales retransmitidos en directo y con la apertura de micrófonos en general a las voces de la calle. Ahí radica su magia y su capacidad de fidelización de oyentes. En los primeros tiempos, a través del teléfono, y hoy, también a través de internet. De hecho, muchos de los nuevos oyentes lo hacen vía online o ‘streaming‘ y su puerta de entrada son, precisamente, las redes sociales. Los datos del EGM cifran en 1.775.000 la audiencia diaria de radio a través de internet, lo que representa un 7,5% del total. De manera que la adaptación tecnológica de la radio ha mantenido, sino reforzado, ese rasgo que la hace mágica: el contacto directo e inmediato con el oyente, y la capacidad de acompañar al que está al otro lado del micrófono.  Según datos manejados por los expertos del sector, un 69,4% de los internautas oye radio mientras navega. Pero un 57% ha dejado de ver televisión y un 38% ha dejado de leer. Solo 12% ha dejado de consumir radio por estar en internet. Además, internet le ha dado a la radio una posibilidad interesantísima de duplicar su trabajo sin fagocitarse como ha ocurrido con la prensa escrita. Ha significado una gran oportunidad con la creación de los podcast, un concepto que no se queda, ni mucho menos, en una mera radio a la carta a modo de archivo sonoro. Este formato brinda enormes posibilidades creativas para los afortunados profesionales de este medio, y a la vez, ofrece a la audiencia un sinfín de contenidos variados y alternativos al directo en antena donde elegir. De momento, la penetración de este formato no es amplio, sólo alcanza al 1% de la población, según el EGM, pero aquí reside uno de los retos de este medio. Pasa el tiempo y la radio sigue siendo percibida por la audiencia como uno de los medios más fiables y solventes. Y cumple sin tacha el paradigma de las tres funciones básicas de un medio de comunicación: informar, formar y entretener. Otro de los grandes retos que enfrenta la radio, y que puede ser fundamental para su buena salud en el futuro, es captar la atención de las generaciones más jóvenes, cautivadas por la imagen y que tienen en los dispositivos móviles su ventana hacia el mundo. En ese empeño, la audaz apuesta que desde el principio ha hecho este medio al integrar internet y las redes sociales en su hábitat puede ser una fortaleza decisiva.

Internet sin restricciones, el peligroso hábitat natural de los menores de nuestro tiempo

Lun, 22/05/2017 - 13:17
Hace muy pocos días que ha saltado a la actualidad la existencia de un peligroso juego en internet dirigido a los menores de edad y que acaba en el suicidio. Conocido como La Ballena Azul, esta macabra yincana hacia la muerte estuvo a punto de terminar con la vida de una adolescente en Cataluña, hospitalizada a punto de quitarse la vida. Desde que saltó esta noticia, se han detectado más casos de jóvenes afectados también en Cataluña, en el País Vasco y en Andalucía. Al mismo tiempo, hemos conocido un informe de la ONG Proyecto Hombre sobre la relación de los menores de edad e Internet a través del teléfono móvil, que ya es el dispositivo más usado para conectarse a internet. Algunas de las cifras son realmente sorprendentes y alarmantes. Los adolescentes pasan una media de cinco horas al día ante el móvil. Whatsap, Instagram y YouTube son las aplicaciones más utilizadas por este sector de la población.   Los responsables de la ONG de ayuda contra las adicciones rehusaron hablar de dependencia hacia internet, pero sí advirtieron de que tanto tiempo de navegación, unido a la forma -individual y sin control parental- favorece que los menores, a edades muy tempranas, tengan acceso a contenidos muy inapropiados y potencialmente perjudiciales para su desarrollo, estén expuestos a situaciones de ‘sexting’ y de ciber acoso. De hecho, según el informe realizado por Proyecto Hombre, uno de cada tres niños de entre 12 y 14 años practica sexting, es decir, comparte fotos suyas de contenido erótico en la red. El manejo de dispositivos conectados a Internet por parte de los menores de edad es un fenómeno que, de momento, parece imparable. El 90% de los chavales de 14 años tiene un teléfono inteligente con el que navega sin supervisión adulta. Ocho de cada diez progenitores admite que no hace un seguimiento constante del uso que hacen sus hijos menores de edad de internet y las redes sociales. Y una inmensa mayoría de estos menores no son conscientes de los riesgos de internet. A los fenómenos de ciber acoso, gruming (abuso sexual hacia un menor por parte de un adulto sirviéndose de la confianza generada en redes sociales y entornos virtuales), las estafas o, directamente, el acceso a contenidos audiovisuales violentos y perjudiciales para el desarrollo de los menores de edad, se suma ahora el descubrimiento de la Ballena Azul, que en otros países ha provocado el suicidio de varios jóvenes. Lo enrevesado de este último descubrimiento evidencia que no sabemos hasta dónde pueden llegar los riesgos a los que se exponen los menores de edad, así como los obstáculos para emprender acciones contra los responsables de estos delitos desde los poderes públicos. Las campañas de información y prevención que se realizan desde organismos públicos son necesarias, pero, como en otros supuestos, no son suficientes para garantizar la protección de los menores de edad.   Los datos de uso de internet por parte de los menores de edad, su nuevo ocio audiovisual, y algo más que audiovisual, valen por sí solos para que desde los poderes públicos a nivel europeo y nacional enfrentemos el reto de regular la red y establecer normas. Hasta ahora, prácticamente, sólo es posible actuar cuando el daño está hecho a través de la denuncia de particular. Si existen normas y leyes que limitan contenidos en el ámbito televisivo respecto de los menores de edad, parece lógico y necesario extender esta regulación al ámbito virtual, hábitat natural para la práctica totalidad de adolescentes y menores de edad.

“La posverdad es que la sociedad funcione sin el valor del concepto de la verdad”

Jue, 23/03/2017 - 14:38
La conferencia que pronunció ayer la periodista Soledad Gallego-Díaz en el foro Diálogos en el CAA giró en torno a la posverdad y los retos que representa para el periodismo. Un fenómeno que consideró muy preocupante y que constituye una amenaza real para las democracias, como se ha demostrado con el triunfo del Brexit o la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. “La posverdad no es la mentira de siempre, es que la sociedad funcione sin el valor del concepto de la verdad”, explicó. Lo insólito y peligroso de este proceso, alertó la veterana periodista, es que “forma parte de un programa, de una estrategia de comunicación política que usa la mentira y la falsedad como un elemento básico de ese sistema. Es algo organizado por grupos determinados y que además se mantiene en el tiempo”. Cómo luchar contra estas estrategias desestabilizadoras desde el periodismo -volviendo al oficio, contando historias relevantes para la vida de la gente basadas en hechos reales e indiscutibles; los antecedentes de esta táctica, cada vez más depurada gracias a los nuevos lenguajes de internet y al campo libre que dejan unos medios de comunicación en crisis, fueron las claves que nos dejó en la sede del Consejo Audiovisual de Andalucía la gran periodista. Puedes escuchar su interesante conferencia y el rico debate que suscitó a continuación aquí: https://blogcaa.files.wordpress.com/2017/03/soledad-gallego.mp3

La educación mediática y digital en la era de la posverdad

Mié, 18/01/2017 - 11:44
En las primeras semanas de este año recién estrenado se habla mucho de la posverdad, elegida palabra del año por el Diccionario Oxford. Este término describe la situación por la cual, los hechos objetivos tienen menos influencia que las emociones y las creencias personales en la formación de la opinión pública. Y ha sido elegida para explicar el resultado del referéndum sobre el Brexit o la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales norteamericanas. Dos resultados a sendas consultas ciudadanas contra todo pronóstico y basados, como se ha visto posteriormente, en argumentos y datos falsos difundidos por algunos medios de comunicación y, sobre todo, multiplicados a través de las redes sociales. La consolidación de internet como medio de comunicación y fuente de información ha transformado profundamente las dinámicas del periodismo, garante del derecho fundamental a la información veraz. Ha causado una enorme crisis en el modelo de negocio de los diarios impresos. La convivencia de los medios de comunicación tradicionales con internet ha provocado además una relajación, cuando no, abandono, de algunas normas fundamentales del oficio: el contraste de las fuentes y la contextualización, ambas sacrificadas en pos de la inmediatez y de lo que en el argot internauta se denomina “cliclbait” (neologismo que describe la generación de contenidos de escasa calidad o exactitud, encabezados con titulares sensacionalistas, para atraer al lector internauta y fomentar su difusión en las redes sociales. Su única misión es generar ingresos publicitarios en internet). En Andalucía, el 70% de la población utiliza internet de forma habitual para entretenerse o informarse, según los datos recogidos en el último Barómetro Audiovisual de Andalucía. Para este amplio porcentaje de la población, internet ha alcanzado a la televisión como principal fuente de noticias y las redes sociales desarrollan un papel muy importante en esta función a pesar de no ser medios periodísticos, es decir, regidos por las normas deontológicas y estándares de calidad exigibles a aquellos. Según el estudio Connected Life, de la consultora TNS que recoge comportamientos digitales de 60.500 internautas de 50 países, pasamos más de tres horas al día de media mirando el móvil o la tableta. Entre los jóvenes de 16 a 24 años este hábito ocupa, de promedio, tres horas y media diarias. Y permanecemos conectados a las redes sociales una media de dos horas al día. Volviendo al inicio de este artículo, la posverdad no es más que la mentira, como también se comenta al hilo de este contexto. Ocurre que hoy más que nunca, la mentira se propaga y multiplica a gran velocidad y eficacia a través de internet, un espacio mediático que cada vez acapara mayor audiencia, y donde no se rinden cuentas sobre los fraudes a la opinión pública, donde apenas existe transparencia y, como estamos viendo, se dirime una batalla por la manipulación de la opinión pública con fines espurios a unos niveles novelescos. Algunos importantes actores están empezando a tomar medidas para dejar de contribuir a esta devaluación informativa que explicaría en gran medida los triunfos del Brexit y de Dondald Trump. El New York Times ha decidido renunciar al famoso principio periodístico de difundir dos versiones enfrentadas y equivalentes. Por primera vez, el diario abrió su edición con el titular de que Trump era un mentiroso. No se trata de decir a la gente lo que debe pensar, explicó el director del diario; se trata de decir quién miente. Otro referente periodístico, la BBC, ha anunciado recientemente la creación de un equipo específico para desenmascarar las noticias falsas y verificar las noticias divulgadas a través de las redes sociales. Ambas decisiones coinciden en el tiempo con el propósito de enmienda proclamado por Facebook con la puesta en marcha de un filtro para detectar noticias falsas difundidas a través de su plataforma. La popular red social estrenará este filtro en Alemania, donde pronto se celebran elecciones generales, en respuesta a la presión de este país que ha anunciado fuertes sanciones a Facebook por difundir informaciones falsas. Ante este panorama tan acelerado, ahora, como antes, sigue siendo fundamental la alfabetización mediática a la que hay que añadir también la digital. Un artículo reciente del periodista e historiador británico Timothy Garton Ash lo defendía así: “La destreza necesaria para utilizar internet, que facilita la posibilidad de contrastar rápida y eficazmente las afirmaciones, debería entrar a formar parte de todos los programas escolares”. El resto va de suyo. Mucho antes de la aparición de internet, la capacidad de análisis crítico ante los medios de comunicación era una habilidad que podía suponer una gran diferencia a la hora de calcular el nivel de salud democrática de una sociedad. La capacidad de manipulación de la prensa, la televisión y la radio está fuera de toda duda. Internet y las redes sociales son otro actor más en este ecosistema mediático en el que nos encontramos. Se dice con frecuencia que vivimos una época única en cuanto a la posibilidad y facilidad de acceso a la información. Pero esta abundancia de fuentes no debe engañarnos. Disponer de mayor acceso a la información que nunca no equivale a estar más y mejor informados que nunca, a veces puede ser todo lo contrario. 

José Antonio Marina y el escepticismo lúcido ante las fuentes de información

Mié, 09/11/2016 - 11:55
El filósofo y pedagogo José Antonio Marina inició su conferencia en el ciclo Diálogos en el CAA contando una anécdota ocurrida entre dos amigos vascos. Uno se encuentra a su amigo que salía de la iglesia y le pregunta: “¿de dónde vienes?”, y el otro responde: “de misa, de oír al cura”. “¿Y de qué ha hablado?”, pregunta el primero, “ha hablado de Dios”, respondió. “¿Y qué ha dicho?”, vuelve a interrogar. “Pues parecía partidario”, respondió el segundo. Fue una gran introducción a uno de los asuntos centrales de su exposición: debemos ser conscientes de que entre la realidad y nosotros existe un mediador que nos cuenta esa realidad. Debemos saber que nuestra relación con la realidad es mediada y que eso nos convierte en vulnerables. Para defendernos, debemos reforzar nuestra capacidad crítica y utilizar, como una baza, las nuevas tecnologías. A partir de ahí, su discurso se llenó de interesantes interrogantes y algunas propuestas. Al hilo de las nuevas tecnologías, la irrupción de las redes sociales y la sobreoferta de información y de opinión, Marina puso el acento en la sobrevaloración de esta última. “Todo el mundo nos quiere dar su opinión como si fuera verdad (…) existe una glorificación de la opinión de cada uno, porque nos parece que eso es muy democrático”, ha lamentado. Es en este punto cuando denunció con severidad la confusión que percibe entre información, opinión y publicidad en los medios de comunicación. Un aspecto que ataca a la más elemental deontología periodística pero que, por desgracia, es habitual en nuestro panorama mediático. Un panorama mediático que tiende a considerar la información un consumo. Que eleva a categoría la anécdota. “¿Qué pasaría si de repente una democracia se guiara por un ‘Trending Topic’?” preguntó. Y no extraña esta pregunta. Los medios de comunicación acostumbran a hacer noticia de esta nueva ‘unidad de medida’. Nuestra única defensa, avisó, pasa por tener conocimientos suficientes y capacidad de evaluación ante los mensajes que recibimos, para tomar decisiones de forma libre. Esta materia debería impartirse de forma transversal a lo largo de toda la etapa educativa, si bien, la asignatura de Filosofía es la idónea para profundizar en este aspecto. Por desgracia, el peso de la Filosofía y el pensamiento en el sistema educativo ha decaído en los últimos años. La educación tiene que dirigirse a que las personas sepan tomar decisiones respecto a la información que reciben y que sepan utilizar las nuevas herramientas que la tecnología nos brinda. La educación, reivindicó, debería convertir la inteligencia en talento. A modo de resumen, Marina nos propuso que como ciudadanos adoptemos una actitud de escepticismo lúcido ante la realidad que nos trasladan las múltiples fuentes de información que tenenos a nuestro alcance. En definitiva, a ser críticos y a educarnos en medios.    

Televisión: audiencia e informativos. ¿Quién abandonó a quién?

Jue, 28/07/2016 - 13:17
La información, por su propia naturaleza, es un tipo de contenido que gana valor si existe la posibilidad de consultarla en cualquier momento del día y actualizarla. Tal vez resida en esta característica el hecho de que la ciudadanía habituada ya al uso cotidiano de internet haya hecho de este medio su principal fuente de noticias, al mismo nivel de relevancia que la siempre omnipotente televisión. La oferta de múltiples fuentes de información y la extensión de los dispositivos desde los que acceder a la red contribuyen sin duda a este cambio, pero tal vez no sean los únicos factores del mismo. Los datos del último Barómetro Audiovisual de Andalucía revelan que el 70% de la población andaluza es usuaria habitual de internet. Y que entre este amplio sector, los telediarios ya no reinan de forma indiscutible a como lo habían venido haciendo hasta ahora. El 39,1% de los internautas señala como su primera fuente de noticias a la televisión. Casi el mismo porcentaje que los que apuntan a la red (38,9%). A la vez, el Barómetro apunta a una mayor exigencia y análisis crítico de este amplio grupo de espectadores respecto de los contenidos informativos de la televisión: le atribuyen falta de pluralismo y de imparcialidad… Además, ocho de cada diez encuestados considera que existe un exceso de imágenes y contenidos violentos e innecesarios en los telediarios. Si la televisión sigue siendo la primera opción para consumir contenidos relacionados con el entretenimiento, tanto para internautas como para no internautas, ¿por qué en su función informativa está perdiendo influencia respecto de la red? ¿Y por qué se produce este declive entre la población más crítica? De entre las tres funciones que se le atribuyen a la televisión: informar, formar y entretener, con el paso del tiempo, va quedando espacio sólo para la última. El único canal de televisión en abierto de información continua, el Canal 24horas de TVE se sitúa en una media de 0,8% del share. Los informativos con más audiencia son los de Telecinco (15%), seguidos de los de Antena3 (11,9%). Criticada desde las organizaciones profesionales, los propios trabajadores y organismos públicos por falta de independencia, hace ya más de cuatro años que la televisión pública española ha dejado der ser el referente informativo que fue durante más de cinco años consecutivos, cuando reunía ante los Telediarios a tres millones de espectadores, el 20% del share. Hoy este índice está en el 11,4%. Los programas informativos que hoy podemos ver en las grandes cadenas de televisión, al margen de los telediarios, consisten en debates y tertulias políticas caracterizadas por la espectacularización de la polémica y la ausencia de análisis. Producir información de calidad en televisión es caro: requiere de buenos y numerosos profesionales. También requiere de costosos medios técnicos. En cambio, producir tertulias políticas en las que se debate sobre la última polémica parlamentaria, se analiza un conflicto internacional o se discute sobre la mejor forma de acabar con la crisis económica con los mismos tertulianos: representantes de partidos y un mismo grupo de periodistas, es muy barato y muy rentable. Y más cuando se empieza a concebir este tipo de espacios más como programas de entretenimiento que de información. Por eso, cabe preguntarse ¿qué sucedió primero? el abandono de la audiencia ante la oferta informativa de la televisión, ¿o fue la televisión la que dio la espalda a una de sus funciones primordiales como es la información?

Tratamiento mediático de la violencia de género, o cómo informar correctamente en 40 segundos

Mar, 16/02/2016 - 20:47
Cómo informar de forma adecuada a la audiencia de un asesinato por violencia de género en poco más de 40 segundos. Esta es una de las cuestiones más difíciles de responder en el improvisado debate sobre la deontología periodística en el tratamiento informativo de la violencia machista que se produce entre un reducido grupo de experimentados periodistas de radio y televisión. La cuestión es clave, porque el 97% de la población sitúa a los medios de comunicación como primera fuente de información sobre la violencia de género. Y los análisis de los que se disponen sobre el abordaje periodístico de este grave problema social no dejan lugar a dudas: no se están asumiendo los códigos deontológicos que existen sobre esta cuestión. Algo que además supone un incumplimiento de la legislación vigente por parte de los medios, pues están obligados a hacerlo. Hace pocos días el popular programa Salvados dedicó a la violencia de género una de sus últimas entregas. Titulado “Machismo Mata”, el espacio del periodista Jordi Évole situó en “prime time” la complejidad de la violencia machista a través, únicamente, del testimonio de voces expertas y obtuvo con ello unos datos de audiencia más que positivos. Lideró el share en diversos tramos de edad y batió a algunos realitys que tradicionalmente se hacen con este efímero pero clave ranking para las cadenas comerciales de televisión. El enfoque de Salvados prescindió del sensacionalismo o de la espectacularización. Durante una hora de programa se sustentó sólo en opiniones formadas que fueron describiendo la profundidad y la enorme complejidad de una ideología que en 2015 acabó con la vida de 64 mujeres y que solo en el mes y medio transcurrido del nuevo año 2016 ha matado a once mujeres. Cuando los periodistas, en su día a día, deben cubrir un nuevo asesinato de violencia de género, la primera dificultad que se encuentran es la falta de tiempo para contar de forma correcta el hecho y su trascendencia. La falta de medios es otra gran traba, como también lo es la falta de especialización del profesional de la información que acude al escenario del crimen. Tal vez sean estas dificultades las que están propiciando que las noticias de asesinatos machistas se parezcan unas a otras como si fueran elaboradas en serie, donde solo cambian los datos del lugar, la edad de la víctima y el agresor, la forma en la que fue asesinada y si existía denuncia previa o no. Llama la atención, en este sentido, que el periodismo no esté poniendo el foco, por ejemplo, en el elevado porcentaje de mujeres asesinadas que no habían presentado denuncia previa contra su agresor: concretamente más del 85%. Este dato nos indica que sólo una minoría de mujeres que sufren violencia de género acude a la justicia y que la mayoría no pide ayuda. Esta situación es extremadamente grave y no parece tener hueco como tal en los medios. El Consejo Audiovisual de Andalucía acaba de celebrar una reunión del Grupo de Trabajo para el Tratamiento informativo de la Violencia de Género, donde se debatió sobre el informe cualitativo de un caso concreto de crimen machista que fue ejemplo de mala praxis. Entre las reflexiones de este heterogéneo grupo salió a colación el caso de Salvados y de cómo, desde el rigor, la veracidad y el compromiso con las víctimas -una de las funciones del periodismo- se puede cautivar a la audiencia y, de paso, llevar a cabo una labor social de pedagogía muy útil para la prevención y sensibilización ante este asunto.

Decencia, solvencia, ética y formación. Las cuatro claves del periodismo, según Iñaki Gabilondo

Lun, 23/11/2015 - 12:20
El pasado jueves, 19 de noviembre, el periodista Iñaki Gabilondo protagonizó una nueva entrega de Diálogos en el CAA, el ciclo de conferencias que el Consejo Audiovisual de Andalucía puso en marcha hace un año para analizar con profundidad y abrir el debate sobre asuntos relacionados con la comunicación. En su intervención del pasado jueves, Gabilondo, que tituló su conferencia Periodismo: lo que pasa y lo que queda, defendió su concepción del periodismo en el contexto actual, en el que las tecnologías de la información, las aplicaciones y nuevos dispositivos multiplican de forma vertiginosa las fuentes de información. Decencia, solvencia, ética y formación fueron las cuatro constantes de su exposición. Puedes escucharla íntegra aquí. https://blogcaa.files.wordpress.com/2015/11/audio-gabilondo.mp3Archivado en: Autorregulación

Decencia, solvencia, ética y formación. Las cuatro claves del periodismo, según Iñaki Gabilondo

Lun, 23/11/2015 - 12:20
El pasado jueves, 19 de noviembre, el periodista Iñaki Gabilondo protagonizó una nueva entrega de Diálogos en el CAA, el ciclo de conferencias que el Consejo Audiovisual de Andalucía puso en marcha hace un año para analizar con profundidad y abrir el debate sobre asuntos relacionados con la comunicación. En su intervención del pasado jueves, Gabilondo, que tituló su conferencia Periodismo: lo que pasa y lo que queda, defendió su concepción del periodismo en el contexto actual, en el que las tecnologías de la información, las aplicaciones y nuevos dispositivos multiplican de forma vertiginosa las fuentes de información. Decencia, solvencia, ética y formación fueron las cuatro constantes de su exposición. Puedes escucharla íntegra aquí. https://blogcaa.files.wordpress.com/2015/11/audio-gabilondo.mp3

El compromiso social del periodismo ante las noticias de asesinatos por violencia de género

Dom, 15/11/2015 - 13:40
En el ejercicio del periodismo es imprescindible el compromiso social. Informar de un caso de violencia de género a través de testimonios de vecinos, amigos y allegados de las personas implicadas -víctima o agresor- no sólo no aporta información útil a la sociedad sino que desvía el foco de un problema social sumamente grave y complejo, y contribuye a transmitir la idea de que el suceso es una cuestión privada, doméstica y circunstancial. Y sobre todo, traslada a la opinión pública que se trata de un suceso más y, como tal, su cobertura se caracteriza por el morbo y el sensacionalismo. El rigor informativo es imprescindible para hablar de la violencia machista, que no es un suceso más, sino un fracaso de la sociedad. Los medios de comunicación han ejercido en los últimos años un papel impagable en la concienciación social sobre la violencia de género. La han situado entre los primeros temas de su agenda informativa, han aumentado el número de noticias y la duración de las mismas. Si bien, persiste esta inercia, y aún hoy, a pesar de las recomendaciones de organismos como el Consejo Audiovisual de Andalucía, asociaciones profesionales y expertos en la materia que coinciden en desterrar estas prácticas, el relato de las personas allegadas a las víctimas sigue siendo significativo. Los profesionales de la información que tienen a su disposición múltiples guías y códigos deontológicos para abordar la violencia de género, y sus consecuencias más extremas, como son los asesinatos. Entre ellas, la Guía para el tratamiento informativo de los procesos judiciales, que a partir de la página 47 dedica un capítulo a este asunto. Los medios también disponen del último informe sobre el tratamiento informativo de la violencia de género en las televisiones públicas andaluzas, donde pueden comprobar qué aspectos pueden mejorar, como la alta estacionalidad de estas informaciones o la ausencia de testimonios y declaraciones de personas expertas, que se sitúan en el 5,53% frente al 14% de tiempo dedicado a entrevistar a allegados y vecinos de los implicados. Conviene recordar la relevancia de acudir a voces de personas expertas en la atención y el estudio de la violencia de género. El compromiso social del periodismo no reside únicamente en contar cada caso de asesinato machista, pues este hábito sin más está contribuyendo a estandarizar la información sobre estos crímenes y convertirlos en estadísticas y comparativas. El compromiso social del periodismo consiste también en brindar a la opinión pública las aportaciones de los profesionales sanitarios, del área de la psicología o de la atención social, para trasladar a la audiencia, en la medida de lo posible, la complejidad de este grave problema, cuyas consecuencias extremas y últimas son las muertes violentas. La elevada presencia de voces femeninas en las noticias sobre violencia de género (67%) en comparación con el promedio en el resto de informaciones (31%) también es un factor a reconducir. La violencia de género no es un asunto exclusivamente femenino. Aumentar la presencia de hombres en estas noticias, ofrecer a la audiencia las opiniones de actores sociales de referencia, como deportistas, artistas o emprendedores, contribuiría enormemente a implicar a la totalidad de la sociedad en este arraigado problema que en lo que va de año ha segado la vida de 44 mujeres a manos de hombres. Una sociedad democrática no puede soportar este número de víctimas y de hijos huérfanos. Estas víctimas son además doblemente victimizadas cuando, sin más, los locutores de radio o televisión, mencionan que no había presentado denuncia. Sería muy positivo para la sociedad y para otras posibles víctimas de violencia de género que están frente al televisor en ese momento, desarrollar esta situación. Explicar qué ocurre cuando una mujer denuncia, qué pasos seguir y, sobre todo, difundir los recursos a los que puede acudir, como el teléfono 016. El periodismo es compromiso social, y en el caso de la violencia de género, y a la hora de contar casos de asesinatos machistas, este ejercicio debería convertirse en la máxima de todo profesional que se enfrente a esta noticia. De lo contrario, será más difícil y tardaremos más tiempo. Se deben poner todos los medios, incluidos el poder del periodismo y la influencia de los medios de comunicación para luchar por acabar con esta situación.